Sunday, September 10, 2006

LA POESÍA DE ELIZABETH SOBARZO GAONA



POESÍA DE CONFESIÓN ABIERTA

Aunque el discurso lírico de la poeta Elizabeth Sobarzo Gaona no ha logrado su punto de maduración estética, porque para esto se requieren un longo recorrido mas largo que el tren carguero y una lenta acumulación de dicciones verbales, poco tiene que ver con el bucolismo acarameladamente romántico en el que se han inspirado los poetones y poetitas ensenadenses.
No, la pulsión poética de Sobarzo Gaona, quizá por que emana de una turbia experiencia que se intenta sacudir por medio de la palabra «disfrazada» o desfogar a través del «instinto metafórico», se perfila por el lindero de la confesión abierta, de una diáfana desnudez de las sensaciones mas intimas que muchos prefirieren guardar en el alma. Y en efecto, la poeta no se guarda reservas, se desboca de modo completo sin pretensiones de formalizar lo subjetivo; sin propósitos solemnes nos suelta sus rollos; como si se abriera en tajos el pellejo para enseñarnos hasta las vísceras.
No se limita a exponer superficialidades ni las simples apariencias de la retórica común en que incurren las muchas poetillas cobardes, artificiales y frívolas en sus desvíos léxicos. Para nada, ella se desmantela sin tapujos ni reticencias. Un poesía que se despliega sin las abstenciones propias del hermetismo figurativo que comparte la mayoría de las madmuaselas hacedoras del verbo que en vez de autentica poesía acaban haciendo miasmas de sus miedos internos o pariendo futilezas experimentales.
En el caso de esta poeta, se trata de liquidar cualquier estorbo que obstruya la libre profusión del hecho poético como antítesis del mutismo obstinado.