GUILLERMO SAMPEDO Y SU POLUTO TALLER LITERARIO

Vertedero de cretinadas
Por éktor henrique martínez
EL POLUTO TALLER LITERARIO DE GUILLERMO SAMPEDO
El viernes 20 de mayo de 2005, el escritor Guillermo Samperio presentó en el CECUT (Centro Cultural Tijuana) un libro suyo —es decir, del bato, no de usted, lector o lectora— y que lleva por título «La mujer de la gabardina roja y otras mujeres». Sirviéndose tanto el uno —o sea, el escribano—, como el otro —o sea, el elefante blanco—, aprovecharon la «coyuntura culturosa», digna de los futres petardistas, para hacer llegar al prójimo —no al del montón, sino al chiripero— los pesares que tiene la literatura; y para ello se ofreció un «taller» letrero que, a decir verdad, se trataba de un palique para circuncidar asuntos literarios y enhebrar algún corcovado cuentito.
Había, pues, la necesidad de que algunas comadrejas sesgaran el diálogo con intenciones no se sabe si pa engordar el currículo o simplemente pa darse taco; y considerando como punto y aparte la posible adquisición de mañas y trucos para desatar con virtuosismo y decencia el burujo escritural.
Cinchada la mula que el mentado tallerzuco les serviría a los concurrentes pa encrestar la vanidad con retóricas mamelucadas como éstas:
Fulano de Tal. Cursó el diplomado de cinematografia, formó parte del taller «Cerebro de alcachofa», impartido por el Chupapollas Namberguán, asistió diez minutos a la conferencia magistral del doctor Telamamo Sinacer Gestos, y ademas fue ganador (o ganadora) del primer lugar en la muestra «Supositorios reciclables».
A cambio del engrandecimiento que, como impulso de resorte, el señor Memo Samperio les hubo de proporcionar a los aspirantes a escritores neolalistas, a efecto de que engrandecieran el horizonte del vuelo de las palomas buchonas.
Y prescrito que está que a toda glorificación le antecede el martirio, pues lo que habría de ser fulgor del corazón, «cual Júpiter tronante» que arremete con horribles tormentos la cavidad nasal del contertuliano; entonces, por ordenes del diofun salió de la catacumba excrementicia de míster Samperio un etéreo proyectil de metano, «espíritu de un frijol», o mejor todavía, bomba de excrecencia gasificada, pedo que naufraga como vapor invisible, en última instancia, expulsión de las nalgas.

L@S PIPIOL@S TRAGAPEDOS
L@s «talleristas», grupo integrado por Abril Castro, Paty Blake, Amaranta Caballero, Javier González, José Vázquez, Karla Martínez, Elizabet Villa, una carnala del Federico Campbell y dos tres doñas medio culturosas, a quienes mis agentes de inteligencia, el «Esnogüind» y el «Desvelado», no pudieron identificar, cuando se sintieron atrapados, como en una cámara de torturas flatulentes, casi se les caen las narices a pedazos.
Qué más prueba hay en esa pedorrera que repujó la presión intestinal del finísimo escritor Guillermo Sampedo para constatar que no precisamente es el entorno lo que determina la atmósfera.
Un par o un trío de pedos puede transformar el entusiasmo literario en estupefacción de «gente educada».
Fue muy juicioso el escritor al escoger a sus víctimas olfateras, Y eso que la clica ya lo consideraba un hombre de exquisitos modales, con «clase» y de mucho «porte»; pero nadie del grupo se atrevió a pararle lo tacos, unos y otros prefirieron callar y, arrugando el entrecejo, se tragaron todo el pedo, después el otro y así sucesivamente.
Únicamente se lanzaban entre si miraditas de estupidez absolutamente invulnerable. Puro candor y dulzura, mientras en el aire se respiraba el hedor de ventosidades arrojadas por el ano del escribano.
¿No era acaso esa actitud pedorril del Guillermo Sampedo una calamidad que agujereaba la limpidez del aire?; ¿no era ese estallido de pudrición fantasmagórica algo semejante a la imprecación que se lanza sobre el rostro de una doncella?
Ha sido un momento difícil para respirar.
El tipo disimuladamente se mofaba.
—¿Cómo pudiste soportarlo? —se recriminaban los culturosos entre sí.
—De acuerdo, de acuerdo, me lo tragué todo ¿y qué?...
Que alguien hubiera tenido el valor de decirle al pedorro:
—«Cuando se acabe el perfume me regalas el frasquito».
O, bien, al escuchar el estruendo del dope, decirle esto otro:
—«Esa boca ya está aliviada, ya puede comer chile».
O, si se prefiere:
—¡Zacoalcos le dijo a Botas!
—¡Sacudo pa no barrer¡
—Uuuyyy, qué pedorro el maestro, ¿verdad, Paty?—La neta que sí, Amaranta. Eso que ni qué... Jijijiji.
—Jojojojo...
¿QUÉ NO SABEN LO QUE SON PEDO Y PEDORRO?
Según la RAE:
pedo
[Del lat. pedĭtum ]
m.
1. Ventosidad que se expele del vientre por el ano.
2. vulg. borrachera (ǁ efecto de emborracharse). Agarrarse un buen pedo.vulg.
3. fiesta (ǁ reunión de gente para divertirse).vulg.
4. adj. vulg. Ebrio, bajo los efectos del alcohol o de otra droga. Volvió de la fiesta pedo perdido.
~ de lobo. m. bejín (ǁ hongo).
Según mi «DICCIONARIO DE CALÓ»:
pedo.
Borracho * Mentira * Asunto, tópico, problema, cuestión a resolver o dilucidar * Susto. El diccionario de la Real Academia únicamente lo registra como borrachera, en la jerga. Guido Gómez de Silva, en su lexicón de mexicanismos, lo anota como borrachera y borracho, y nos dice que el vocablo quizá tenga su raíz en la grafía del español antiguo, bebdo, bébedo, 'bebido, casi embriagado', participio pasivo de beber, o del español pedo 'gas intestinal que se expele por el ano', posiblemente por alusión al mal olor del ebrio. Construcción: «Le sacaste un pedo cuando le pusiste la fusca» (Voz popular) / «...ya peda se quitó la blusa (no traía brasier) y bailó alrededor del fuego canciones del grupo Grateful Dead» / «Les contesto: Pasen una Miller, cabrones, y les perdono lo que nos hicieron, no hay pedo'» (Martín Romero, Comicópolis, p. 67, 77).
<-(del latín peditum, pedere, peer).
Véase: Birote; Pedido; Bisnieto.
pedo (buscar).
Provocar problemas, tener intenciones de pelear, en riña o palabra, desafiar.
Véase: Dar picones; Cantar un tiro; Pedo.
pedo (hacerla de).
Véase: Hacerla de pedo.
pedo serio.
Juramento de decir verdad. Se usa como expresión exclamativa. Construcción: «Mañana te voy a pagar tu marmaja. –Pedo serio» (Voz popular).
Véase: Verdad del osito bimbo.
peda.
Borrachera.
<-(de pedo <- latín pedere, peer).
Véase: Pedota; Trobiada.
pedón.
Borracho, borrachera * Susto * Problema muy complicado, dificultad.
<-(de pedo, con suf. on <- latín pedere).
Véase: Pedote; Pedotote; Pedo.
pedorra, pedorro.
Presumido que hace públicas sus cretinadas o fanfarronadas.
Véase: Pájaro nalgón; Mamerto; Estriloso.
pedorrera.
Queja, lamento, protesta, reclamación.
<-(de pedo <- latín peditum, pedere, peer).
Véase: Hacerla de pedo; Hacerla de tos.
pedorrín.
Borracho * Mujer de cuerpo atractivo y escultural * Glúteos o trasero.
<-(de pedo <- latín peditum, pedere).
Véase: Pedorro; Pedorrón; Cacharro.
pedorro.
Glúteos o trasero, también para referirse a una mujer de cuerpo bonito y atractivo. Puede decirse Pedorrín, Pedorrón. También significa insolente o cretino. Construcción: «Desde los tiempos de los griegos, las nalgas son parte de nuestra historia erótica y sensual. Las hay duras, aguadas, planas esponjadas, jugosas, velludas, lisas, pero siempre para que se hundan en ellas a gozar de un buen arrimón. Vica Andrade, Ninel Conde, La Nacha Plus, Lorena Herrera, Maribel Guardia, y Vanessa, La Vecina, tienen los mejores pedorros del espectáculo, por lo que más de uno quisiera ser pedo para estar entre ellos» (Xiomara Santana, Órale!, #197, julio de 2004) / «Nalga, pedorro o trasero, / nalga, pedorro o trasero, / por tu carne yo me muero, / aunque se te salga un pedo» (Porra).
<-(de pedo <- latín peditum, pedere, peer).
Véase: Cacharro; Relingo; Ignacias; Diofun.
pedorrón
Tremenda borrachera * Glúteos grandes o trasero voluminoso * Mujer con cuerpo escultural. Construcción: ¿Te la rifas con ese pedorrón? –¡Uta!, hasta tiendita te ponía» (Voz popular) / «Imagínensen que hace unos años este ex secretario del pedorrón de la Olga Breeskin se quería cortar el tilín, sí, así como el Armando Palomo...» (Barman y Drogin, Órale, mayo de 2003).
<-(de pedo <- latín peditum, pedere).
Véase: Cola; Jojoyo; Cacharrón; Relingo.
pedota.
Borrachera.
<-(de pedo, con suf. ota <- latín pedere).
Véase: Pedotota; Pedorrón; Pisteada.
pedote.
Problema muy complicado * Borracho o borrachera * Susto. Construcción: «Es un pedotote reparar esa vaina, compa» (Voz popular).
<-(de pedo, con suf. ote <- latín pedere).
Véase: Pedote; Pedonón; Pedo.
pedotota.
Borrachera desmedida.
<-(de pedo, con suf. ote <- latín pedere).
Véase: Pedonón; Pedota; Jarra; Farra.
pedotote.
Problema delicado, lío grande, complejidad. Construcción: «Es un podotote arreglar esa chingadera» (Voz popular).
<-(de pedo, con suf. aum. <- latín pedere).
Véase: Pedote; Broncón; Broncononón.
pedro.
Analogía por deformación de pedo.
Véase: Pedorro; Pedernal; Pedido; Pex.
pex.
Analogía por deformación de pedo. Se emplea para decir No hay pedo, No hay pex, que quiere decir no hay problema o no hay cuidado.
Véase: No hay pedido; No hay purrum.
premiada.
Embarazada o en estado de preñez. En sentido masculino, la excrecencia que sale del ano cuando alguien se tira un pedo, embadurnando el calzón.
<-(de premiar <- latín praemiari).
Véase: Panzona; Premio; Reintegro.
premio.
Embarazo * Mancha de excremento que deja el individuo en el calzón cuando se tira un soplado. Construcción: «A la morra la sacaron de la escul porque salió con premio. –Dicen que se la abrochó el conserje» (Voz popular).
<-(del latín praemium).
Véase: Giña; Reintegro; ¡Caldo!; Cuacha.
pum.
Pedo, flatulencia. En plural es punes.
Véase: Pluma; Perfumar.
purrum.
Pedo, flatulencia * Problema.
<-(voz onomatopeyica).
Véase: Pedido; Pedro; Pex; Pedernal.
purrún.
Pedo, flatulencia * Problema. Construcción: «Luego luego me lanzo sobre las gorditas. Ellas siempre aceptan. Pero conste, les digo, yo soy de los que tardan en sentarse. No hay purrún, me dicen» (Luis Humberto Crosthwaite, El arte de bailar con gorditas, Día Siete, 168, 2003).
Véase: Pum; Pedido; Tuinqui; Pedernal.
dope.
Pedo, como flatulencia; y, asimismo en su acepción de dificultad problema o asunto. Construcción: «...mexicanos, cuya soberbia no los deja reconocer la superioridad de comportamiento de los gabachos, incluso los ven con resentimientos, con enojo, que más bien es un complejo de inferioridad ancestral, pero ni dope, allí los tienen y allí los tendrán» (Matarili, Órale, 2004).
Véase: Pedido; Pederniz; Birote; Pum.
¡caldo!
Expresión alburera que se emplea cuando alguien escucha que una persona se ha tirado un pedo.
<-(del latín caldus, caliente).
Véase: Sacudo pa' no barrer; ¡Zacoalcos!
soplado.
Pedo o flatulencia expulsada por el ano.
<-(de soplar <- latín sufflare).
Véase: Premio.
¡saco!
Expresión de albur que se pronuncia cuando alguna persona se tira un pedo. Puede decirse ¡Sacudo! o ¡Sacudo pa' no barrer!.
<-(de sacar <- gótico sakan, pleitear).
Véase: ¡Zacoalcos!
¡sacudo!
Alusión de respuesta o contestación a los pedos que se tira algún individuo con cinismo y descaro. Puede decirse en forma extensiva y alburera: ¡Sacudo pa' no barrer!
<-(de sacar <- gótico sakan, pleitear).
Véase: ¡Zacoalcos le dijo a Botas!
sacudo pa no barrer.
Véase: ¡Sacudo!, ¡Saco!, ¡Zacoalcos!,
¡saco!
Expresión de albur que se pronuncia cuando alguna persona se tira un pedo. Puede decirse ¡Sacudo! o ¡Sacudo pa' no barrer!.
<-(de sacar <- gótico sakan, pleitear).
Véase: ¡Zacoalcos!
¡sacudo!
Alusión de respuesta o contestación a los pedos que se tira algún individuo con cinismo y descaro. Puede decirse en forma extensiva y alburera: ¡Sacudo pa' no barrer!
<-(de sacar <- gótico sakan, pleitear).
Véase: ¡Zacoalcos le dijo a Botas!
Esta jaina tiene un buen pedorro.

<< Home